Cuando se habla de los próximos cambios en la facturación de autónomos y empresas en España aparecen constantemente dos conceptos: VeriFactu y factura electrónica. Es fácil confundirlos e incluso pensar que se trata de dos nombres diferentes para una misma obligación, pero no es así.
Aunque ambas medidas forman parte del proceso de digitalización de la gestión empresarial, VeriFactu y la factura electrónica responden a normativas diferentes, tienen objetivos distintos y no implican exactamente las mismas obligaciones.
Entender esta diferencia es especialmente importante para autónomos y pymes, ya que los negocios deberán adaptar progresivamente sus sistemas de facturación a los nuevos requisitos.
En este artículo vamos a explicar de forma sencilla cuál es la diferencia entre VeriFactu y la factura electrónica, cuáles son sus plazos y qué puede hacer una empresa para prepararse.
¿VeriFactu y factura electrónica son lo mismo?
No. Esta es probablemente la duda más importante que debemos resolver.
VeriFactu y factura electrónica no son lo mismo, aunque ambos sistemas afectan directamente a la forma en la que empresas y profesionales gestionarán sus facturas.
De manera simplificada podemos entenderlo así:
- VeriFactu está relacionado con el sistema informático utilizado para generar y registrar las facturas.
- La factura electrónica B2B regula cómo se expiden, transmiten y reciben determinadas facturas entre empresarios y profesionales.
Por tanto, una normativa se centra especialmente en garantizar la integridad y trazabilidad de los registros de facturación, mientras que la otra busca crear un sistema de intercambio electrónico de facturas entre empresas y profesionales.
La Agencia Tributaria explica que el denominado Reglamento VeriFactu establece los requisitos que deben cumplir los sistemas y programas informáticos utilizados en los procesos de facturación de empresarios y profesionales.
La factura electrónica obligatoria entre empresarios y profesionales, por su parte, deriva de la Ley 18/2022, de creación y crecimiento de empresas, conocida como Ley Crea y Crece, y ha sido desarrollada mediante el Real Decreto 238/2026.
¿Qué es VeriFactu?

Cuando hablamos coloquialmente de VeriFactu hacemos referencia al conjunto de requisitos que deben cumplir los Sistemas Informáticos de Facturación (SIF).
El objetivo es conseguir que los registros generados por estos programas sean íntegros, accesibles, legibles, trazables e inalterables.
Esto afecta especialmente a aquellos autónomos y empresas que utilizan un programa informático para emitir sus facturas.
Dentro de los sistemas adaptados a la normativa existen dos modalidades.
Sistema VeriFactu
En la modalidad VERI*FACTU, el sistema remite a la Agencia Tributaria los registros de facturación de forma electrónica.
Esta remisión se produce en línea y permite que la Agencia Tributaria disponga de los registros generados por el sistema.
Sistema no VeriFactu
También puede utilizarse, cuando resulte aplicable, un sistema que no remita automáticamente esos registros.
Sin embargo, estos sistemas deben aplicar requisitos adicionales para garantizar la integridad, conservación, trazabilidad e inalterabilidad de la información generada.
Es decir, VeriFactu no significa simplemente enviar una factura electrónica a un cliente.
Su ámbito está relacionado con la forma en la que el software genera y registra la información de facturación.
¿Qué es entonces la factura electrónica obligatoria?

La factura electrónica obligatoria entre empresarios y profesionales tiene un planteamiento diferente.
La Ley Crea y Crece extendió la obligación de expedir y remitir facturas electrónicas a las relaciones comerciales entre empresarios y profesionales.
Posteriormente, el Real Decreto 238/2026, de 25 de marzo, desarrolló los requisitos técnicos y de información que deberá cumplir el sistema español de factura electrónica B2B.
No hablamos simplemente de crear una factura en un ordenador y enviarla como archivo PDF.
La normativa establece un verdadero sistema electrónico e interoperable para la transmisión y recepción de facturas.
El Real Decreto contempla formatos estructurados como UBL, CII, EDIFACT y Facturae, además de establecer requisitos para que las plataformas puedan comunicarse entre sí.
También permitirá conocer determinados estados de la factura y comunicar información sobre su pago, una de las claves de la normativa para mejorar el seguimiento de los plazos de pago y luchar contra la morosidad empresarial.
Principales diferencias entre VeriFactu y factura electrónica
Llegados a este punto, podemos ver con mayor claridad la diferencia.
Tienen un origen normativo diferente
VeriFactu está relacionado con la normativa de los Sistemas Informáticos de Facturación y el Real Decreto 1007/2023.
La obligatoriedad de la factura electrónica B2B procede de la Ley Crea y Crece y de su posterior desarrollo mediante el Real Decreto 238/2026.
Persiguen objetivos diferentes
VeriFactu busca fundamentalmente garantizar que la información generada por los programas de facturación sea fiable, trazable y no pueda modificarse sin dejar constancia.
La factura electrónica pretende digitalizar el intercambio de facturas entre empresarios y profesionales y, entre otros objetivos, facilitar el seguimiento de los plazos de pago.
Afectan a partes diferentes del proceso
Podríamos decir que VeriFactu mira principalmente a cómo genera y registra una factura nuestro sistema informático.
La factura electrónica B2B mira a cómo esa factura se expide, transmite y recibe entre las partes de una operación comercial.
Son dos piezas diferentes de un mismo proceso de transformación digital de la facturación.
¿Cuándo entra en vigor VeriFactu?
Este punto ha generado bastantes dudas porque las fechas inicialmente previstas han sufrido modificaciones.
Actualmente, los plazos de adaptación de los sistemas informáticos de facturación son los siguientes:
- Los contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades deberán tener sus sistemas adaptados antes del 1 de enero de 2027.
- El resto de obligados tributarios afectados deberán hacerlo antes del 1 de julio de 2027.
Hasta esas fechas existe un periodo previo de adaptación y pruebas.
Por eso es recomendable no esperar al último momento para revisar si el software utilizado actualmente estará preparado para cumplir los requisitos.
¿Cuándo será obligatoria la factura electrónica entre empresas y autónomos?
Aquí encontramos otra de las grandes diferencias.
El Real Decreto 238/2026 entró en vigor el 20 de abril de 2026, pero esto no significa que desde esa fecha todas las empresas tengan que intercambiar ya sus facturas mediante el nuevo sistema.
La aplicación efectiva está vinculada a la entrada en vigor de la orden ministerial que debe desarrollar determinados aspectos técnicos de la solución pública de facturación electrónica.
A partir de ese momento se establece una implantación progresiva:
- 12 meses después, para empresarios y profesionales cuyo volumen de operaciones haya superado los 8 millones de euros durante el año natural anterior.
- 24 meses después, para el resto de empresarios y profesionales.
Por este motivo es importante tener cuidado con las fechas que todavía circulan por Internet sobre la factura electrónica: no debemos confundir los plazos de VeriFactu con los de la factura electrónica B2B.
Entonces, ¿qué tienen que hacer ahora autónomos y empresas?
Aunque existan distintos calendarios de aplicación, la dirección es clara: la facturación empresarial está avanzando hacia un entorno cada vez más digital, automatizado y trazable.
Para una pyme o un autónomo, lo más recomendable es revisar desde ahora el sistema que utiliza para gestionar su negocio.
Conviene comprobar que permite trabajar correctamente con clientes y proveedores, gestionar facturas sin depender de procedimientos manuales y, sobre todo, que el proveedor del software está trabajando en su adaptación a los nuevos requisitos normativos.
Cambiar un sistema de gestión de un día para otro puede resultar complicado, especialmente cuando ya existen años de información sobre clientes, artículos, proveedores, contabilidad o facturación.
Prepararse con antelación permite realizar la transición de una manera mucho más sencilla.
Software preparado para la nueva forma de facturar
La llegada de VeriFactu y de la factura electrónica supone una obligación para muchas empresas, pero también puede ser una oportunidad para modernizar procesos que hasta ahora consumían demasiado tiempo.
En IDITIC Software llevamos desde 2012 ayudando a autónomos y pymes a digitalizar la gestión de sus negocios.
Con herramientas como 3iGestión puedes centralizar procesos como la generación y administración de facturas, la gestión de clientes, el control de existencias y buena parte de la información diaria de tu empresa.
Además, nuestras soluciones están evolucionando para adaptarse a los nuevos requisitos que afectan a la facturación empresarial.
Si tienes dudas sobre VeriFactu, factura electrónica o sobre cómo adaptar la gestión de tu negocio a los próximos cambios, puedes contactar con nuestro equipo. Te ayudaremos a estudiar qué solución encaja mejor con las necesidades de tu empresa.
